Una residencia de 2 recámaras pensada para quienes han descubierto que el espacio más valioso es el que se habita verdaderamente. 114 m² de construcción que se convierten en una vida entera.
Cada metro de Cala tiene una intención clara. La habitación principal con vestidor se conecta a un baño en suite con materiales nobles. La cocina equipada se abre al comedor y a la sala, formando un solo gesto. La terraza superior —52 m² mirando al Pacífico— es el segundo corazón de la casa.
Disponible con o sin cochera. Ambas opciones mantienen la misma planta interior, con la diferencia entre cochera cubierta para 2 vehículos o estacionamiento exterior.